jueves, 7 de junio de 2012

Gaucho



Gaucho, natural caballero de estas tierras
Jinete indomable de este sur.

Tu sangre e historia son vivas en mi memoria
Como imagen fuerte de un macho guerrero.

Será tu herencia hispánica la que te dio tamaña hidalguía
Para batirte contra tus enemigos en cualquier tiempo y lugar.

Fuiste tacuara y facón contra cualquier invasor
Fuiste cultura y arraigo en terreno conquistado.

Fuiste frontera de patria ante el malón
Y bandera de lealtad frente al traidor.

De ti pueden decir que eras bruto e inculto
Pero nunca que te arrodillaste servil ante el vulgo.

No necesitaste de Iluminismo
Para iluminar nuestras tierras con tu fuego ígneo.

Ni de ideas foráneas
Para ser federal.

Gaucho, a veces sueño encontrarme
Con tu poderosa imagen por las calles
Pero la ciudad adormecida
Ya no te vera como antes
Fuerte y rapaz.

Solo caminando tierra adentro
Por campos, montes y pueblos
Podremos ver tu herencia, tus vestigios, tu legado, tus hijos.

Aun así Gaucho
Eres parte indivisible de lo argentino.

Gaucho, criollo, amigo, sube a tu caballo y cabalga
Para renovar el mito.


El fuego en mis manos




El fuego en mis manos
Al cargar el arma
Se llena de furia
Y en un solo instante
Dispara su fuerza

Como veloz trueno
Mi proyectil golpea el viento
Rompe el sonido y el tiempo
En mis manos este fuego
Dispara sus llamas

Como explosión constante
Repito el mecanismo
Aprieto el gatillo
Y suavemente como caricia
Dispara la bala

Es en ese momento
Que se convierte
En una extensión de mi brazo
Esta unida a mí

Cuando la pólvora hace acción
Es como si parte de mí accionara

Ni bien la munición golpea violentamente
Se siente el poder
De este fuego veloz y rápido

Golpea, golpea

El olor a pólvora en el aire
Se aspira con un hermoso
Sabor a furia

Mi dedo reacciona a la velocidad
Es como una maquina de disparar
Y cada disparo pide más y más

Y cuando el cargador se vacía
Y no hay más munición a la vista
Nos dice que finalizó el día
Terminó por el momento
Terminó, pero el fuego en mis manos
Nunca jamás finalizó su ardor

El Hidalgo Tirador

El Ente


El ente camina entre la gente.
Se cree imponente, fuerte, valiente.
Todo da vueltas en su mente.

Se cree héroe, guerrero y ardor.
Pero solo es miedo, falacia y error.

El ente siempre para afuera.
Se muestra duro, frio, una piedra.
Pero realmente siempre miente.

Ve traición por doquier.
Conspiración al revés, siempre a desconfiar.

El ente nunca yerra.
Pues aunque soberbia no muestra.
No esta en sus posibilidades equivocarse, muerte al que lo desafié.

No vaya a ser que sea imperfecto.
Aunque de su vida nada ha hecho.

El ente quiere que en el confíes.
Aunque nunca a los ojos de verdad te mire.
Pues solo buscara beneficio para el solamente.

No vaya a ser que la mala suerte,
Lo lleve a ser alguien de frente.

Se cree lobo feroz
Pero es cobarde cordero

Entre lo que guarda y lo que no.
Hay mentiras y persignación.
De un fracaso detrás de otro.
No hay más energía en su vida.
Que su propia envidia.
No hay más fuego en su cuerpo.
Que el resentimiento.
No hay más honor en su alma.
Que en una pérfida araña.

El ente sigue su senda.
Una no bien definida.
Buscando una puerta.
Que para el esta perdida.

lunes, 4 de junio de 2012

Semper Solum




Tecnología instrumentaría
Caos, números binarios
Consientes, energía
Mira allí vida, mira el sol
Imagen fugaz
Cultura rapaz
Colores, sonido, color, estupidez
Cel, celu, celular, wifiiiiii……
Muerte
Comunicación
Muerte, caralibro, emeseene
Vida, foto, amigo
Contacto, Forever Alone
No más, juego, vida, contacto,
Forever Alone
Virtual man, hombre, suicidio, civilización
Vida, muerte, sangre, vitalización, fuego, comentar, fuego, vida, vitalización, fuego, nota, cáncer, informatización
Cable, City, vida, sangre, sueño
Todo, nada, nada, ningún credo
Uno mas, dos y un cuarto, BASTA

Adicción, reinserción, pendriveee
Vive peligrosamente, sin seguridad
Desafío, Madre, abuelo, joven, email
Vida, credo, fe, wow, BASTA

Que el miedo no sea el amo,
Que las redes no nos dejen solos,
Que nosotros no abandonemos el mundo,
Que la telaraña virtual no nos atrape.
Para atarnos a su existencia y alejarnos de nuestra fuerza, de nuestra vida y creencia.

Que la realidad irreal de la tecnología ciencia, en avance imparable ante el mundo del hombre, no nos deje más solos que ayer.
Ni impida compartir el mate amargo, ni la cerveza fría, ni la galletita sin sal.
Que no nos dejen solos ante la inmensidad, de nuestra propia soledad.

El Hidalgo en el Caos virtual

lunes, 19 de marzo de 2012

El Canto de la Sinarquia




Soy Sinarquia usurera y voraz,
ansió quemar a los pueblos
en mi fuego asfixiante,
ansió extirpar a las culturas
sus memorias y tradiciones.

Soy Sinarquia, tengo muchas caras,
muchas caretas,
muchas facetas.
La mentira es mi arma,
mi arma de explotación.

Soy Sinarquia, a veces
Izquierda a veces derecha.
A veces democracia, a veces dictadura.
A veces iglesia, a veces bancos.

Existo así,
gracias a la ambición
de los hombres-usura.

Soy Sinarquia, existo sin duda.
Existo escondida en los medios
de desinformación masiva.
Existo en el sistema
injusto e hipócrita.
Existo en tu televisión,
en tus gobernantes,
en tus escuelas,
en tu mente.

Soy símbolo del hambre.
No tengo sentimientos.
No tengo humildad.
No tengo bondad.

Soy Sinarquia bestial y universal.
En mi nombre, siempre detrás,
se gritaron todos los grandes
valores de la humanidad:
libertad, igualdad, fraternidad,
democracia, justicia social,
derechos humanos, toda la verdad.

Pero estuve yo, siempre detrás.
Las guerras por interés, son mías.
Fue mi sueño ver a las naciones
del mundo enfrentadas destruirse
a si mismas…así las ganancias…
crecen.

Soy Sinarquia asesina y mortal.
Que sepan los pueblos del mundo
que se quieran alzar,
contra mi orden mundial,
que sepan que por mi nombre, desaparecerán.

Soy Sinarquia, me regocijo
en los niños sin madres,
en las familias sin techo,
Me rió del idealismo,
de los valores, de los sueños,
me rió…entre dientes.



Soy Sinarquia, conspiración certera.
Bancos, gobiernos, empresas,
iglesias, logias, ideas.
Todo es mío al final.
Todos serán míos en
mi nuevo orden mundial.

Soy Sinarquia, vivo escondida.
Con mi poder. Mientras…
los pueblos dormidos del mundo…
viven vidas vacías.

Les regalo:
Mi capitalismo feroz,
las libertades de mentira,
la democracia...a medias…o entera.
Todo claro...bajo mi mando.


Soy Sinarquia…no me olvides.
Soy Sinarquia… ¿Quieres Combatirme?
Soy hambre, soy dolor,
soy sufrimiento, soy tormento,
soy usura, soy tus odios,
soy las naciones vaciadas,
soy hombres sin futuro,
soy el mañana vendido,
soy la manipulación y el miedo,
soy la dictadura del pensamiento,
soy el enemigo de los pueblos,
de la libertad y de todo lo viviente,
de la naturaleza de todo lo que siente.
Vivo en los mares contaminados,
vivo en las especies extinguidas,
en las selvas desaparecidas,
en las ballenas despedazadas,
en el smog del aire,
en la lluvia ácida,
en los hielos que caen,
en la tierra infértil.


Soy Sinarquia, y vivo
en un mundo moderno sin Dios,
ni Dioses, ni honor, ni amor.
En el corazón frió de la indiferencia.
En la mirada vacía del
trabajador esclavizado.

Soy Sinarquia, aquí estoy.
Enfrente tuyo, a tu lado.
Pero vivo, sobre todo resisto, y pervivo…
en los hombres egoístas
que no quieren alzarse para
combatirme.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Recrear

Esta imagen fue tomada en la Feria Medieval Valherjes en Lanus Provincia de Buenos Aires, su autor participo en los combates de ese dia.

El antaño tiempo de la civilización
Es como la sabia fértil de un viejo árbol
Nos trae la memoria de atrás

Vivirla, sentirla en el corazón de los antepasados
La historia es carne viva del hombre
Que existe en nuestras mentes más allá de lo escrito
Como una imagen imperecedera de la vida

Algunos, apasionados, aficionados
Recreamos con nuestras manos ese pasado

Recreamos con nuestro espíritu la memoria
De quienes nos precedieron con valentía en la historia

Armas y trajes, traen además, sonidos y paisajes, bailes y comidas

Todo regresa en su medida
Como un portal de una máquina del tiempo
El recreacionismo nos transporta más allá del viento

Durante unos instantes de nuestras vidas
Rompemos con el embate de los siglos
Y revivimos la historia como si fuera ahora

Traemos al hoy a antaños guerreros
Sus gritos se hacen uno con los nuestros

Brindamos heroísmo al  momento
En su gloria nos ensalzamos como en un cuento

Ante el encanto de los espectadores
Blandimos nuestras espadas al cielo
Bebemos alegremente de nuestros vasos y cuernos
Y como en una abrir y cerrar de ojos volvemos a la realidad
Pero la magia del recreacionismo es inmortal y NUNCA MORIRA

martes, 4 de octubre de 2011

El Ultimo Argentino



“El fuerte es más fuerte cuando esta solo”

El Ultimo Argentino suspiro
Se miro a si mismo frente a un viejo espejo
Reconoció su condición, no por filosofía o noción
Sino por una simple sensación

El Ultimo Argentino aun sentía la Patria
Sentía el Himno, la bandera, las fechas
Sentía sus desgracias, su entrega, sus hazañas
Lo sentía profundamente como una espina bien clavada

El Ultimo Argentino se sabía heredero de una historia mágica
La Argentina que vio y la que le contaron
Abuelos de abuelos que la habitaron
Ancestros que dejaron su marcha luchando

El Ultimo Argentino leía si, aunque no era literato
Le gustaba la historia de su país, país que tanto amaba
Sus próceres y sus guerras, eran para él un gran relato
Parecía tan distante a la realidad que le golpeaba a diario

El Ultimo Argentino era de hábitos simples y cotidianos
Se levantaba temprano para cebar el mate y pasear al rope
Fieles amigos el mate y el can de los largos días de solitario exilio
Sentado leía el diario y como siempre al trabajo

El Ultimo Argentino viajaba triste por las calles
Veía mucha decadencia, pobreza y drogadicción
Niños hambrientos, ladrones sueltos, extranjeros riendo
Ya nadie le importaba nada, ni la Patria, ni nada

El Ultimo Argentino vivía sin sabor la vida
La cerveza ya no tenía sabor a malta ni cebada
La carne antaño rito criollo asadero argento
Ahora creada en laboratorios masivamente era otra cosa

El Ultimo Argentino se reconocía a si mismo
Como el último de su raza, un espécimen
Heredero del gaucho viril y criollo
Que habitaba antaño estas sureñas tierras

El Ultimo Argentino escuchaba con ardor sus viejos discos
El folclore llenaba siempre su hogar
Como quisiendolo regresar a épocas pasadas
Fraga, Larralde, Luna, entre otros morían en el olvido de su biblioteca
El Ultimo Argentino todavía festejaba las fechas Patrias
Se emocionaba al cantar el himno y al ver ondear la bandera
Cosas que para una sociedad moderna que había olvidado esos viejos ritos hace tiempo
Ya no importaba, ni emocionaba

El Ultimo Argentino se sentía solo
Sus amigos fueron muriendo o desapareciendo
Ya nadie compartía su visión del mundo
Ya nadie sentía la Patria como su propio rumbo

El Ultimo Argentino se sentó fijo
Tomo un lápiz y un papel y escribió
Palabras sentidas, imágenes distantes, sentimientos, sueños, anhelos
Escribió sin tapujos, así como Isis sin Velo

El Ultimo Argentino guardaba una herida muy profunda
Que día a día se agrandaba más
Como llaga en profunda carne
Su historia le dolía, como el dolor de una Madre

El Ultimo Argentino se sentía impotente ante la avalancha de los tiempos
Sentía que ninguna acción suya podría cambiar nada
Que esa realidad armada que le tenía que vivir era intocable
Sentía la cruel soledad del solitario exilio de la vida

El Ultimo Argentino soñó en ese papel un Altar
No de religión, ni de Dioses, solo un Altar
Un Altar a la Patria y su historia, a su sangre y su gloria
Lo soñó profundamente tanto que lo vio nacer y crecer en sus ideas

El Ultimo Argentino concibió en su pura simpleza
Una bandera poderosa para todos los héroes, para todo lo Argento
Fue así que el inconsciente colectivo de todo un pueblo vivió durante un instante en el
Y como si la memoria de la sangre se apoderase del abandono su mente para volar libre

El Ultimo Argentino comprendió su razón en el mundo
Se sintió feliz, completo, definido
Sonrió al pero, el mismo le respondió asintiendo
Dio una última mirada a la comida del día

El Ultimo Argentino dejo su escrito detrás y fue a disfrutar de su fin de semana
Preparo la carne, miro la tele, limpio al perro, destapo el vino
Hiso todo igual que siempre solo que en silencio
En su silencio de calma y reflexión… allí fue que sucedió

El Ultimo Argentino se desmaterializo un domingo
Frente al asado, mirando el partido