El tiempo rasga mi rostro. No siento los momentos. El viento choca contra mis redes. Mis redes infinitas de pensamientos. Si lo real es lo evidentemente verdadero. Será lo irreal la mentira. El orden exacto de la vida…es real? Es evidente? En un segundo…desaparece la señal obscura. El tiempo se rebela contra la luna. El sol se rebela contra la realidad (una realidad no la otra). Y le reclama el espacio dual de lo existente. Percibo calmo el momento, los segundos se vuelven inciertos. Exclamo calmo el momento. No es el mismo, no es suceso. El viento rampante de la eternidad. Eleva majestuosamente mi red de pensamientos. No puedo negarme, al misterio. La noche ocupa la realidad evidente. Para asustar a los que nos e atreven a vislumbrar la realidad no evidente. El ser es la iluminación. Mas no se reflejan las luces, ni los colores. Sino el ser mismo, en un tiempo esquivo. Imagino una llanura metafísica. De colores violetas y árboles eternos. Robles que presencian los sucesos. Pasivos y calmos ante el momento. Lo eterno del ser. Es un distanciamiento del tiempo. Es su anhelo a lo eterno. Lo finito, perecedero, no vale para pensar ni hacer un bledo. Es eterna constancia con lo incierto. Pues es más grato que se devele de nuevo. Lo estático de la vida lineal, reclama un despertar. Poder imaginar que la imagen es ley y el orden lo irreal. Así reclamando un momento fuera de lugar. El espacio se torna hacia adentro. Espíritu fuerte del ser inmortal. Reclama tu ser imperecedero. Transfigurando tú mismo mirando al llano. De la llanura. Allá por la penumbra, de lo que puede vislumbrar tu ser interno. Arde tu cielo, mas no vives ningún momento.
Miro todo, absolutamente, nada, en la imagen que en la llanura resguarda una sombra oculta. Despierta del irreal sueño de lo real. Que apresa lo inmortal. Mira hacia el costado del suceso, y dale vuelta como un reflejo. Algo te espera. Ya me esperaba. Me encuentro vislumbrando un Sol negruzco, se va oscureciendo, no por eclipse. Y no para el tiempo. En una imperecedera liberación. Me encuentro en el abismo de lo existente. Clamo al presente ninguna verdad. Pues contemplo todo, calmo y sereno. Miro con los ojos cerrados, la llanura áspera de la irrealidad. Me siento inmóvil en una roca que no siento ni percibo. Solo imagino. Me siento a imaginar. Pues mi red de pensamientos se hace realidad.
En la llanura…contemplo, calmo y seguro. La eternidad.
El concepto perimido del mundo. Ya ha caído, no vale nada, ni un poquito, la economía, las finanzas, la tele, las constituciones, los estados, los hombres y mujeres modernas, las ideologías, las publicidades, las modas, las empresas. Todo ha perimido, todo debe ser destruido. Es así nomás, te lo afirmo. Lo sostengo, y lo llevo a cabo. Tu mundo moderno se derrumba. Tu mundo decadente arde. Por eso, le tiro molotovs cosmovisionales. A todo el estancamiento conceptual de tu sociedad. Y soy idealista, violento, futurista, nihilista… acaso no tengo derecho a ser eso… o lo que quiera ser. Como hay tantos derechos últimamente… Lo cual claro no significa justicia. ¡Reclamo mi derecho a no creer en nada de este sistema! ¡A no pertenecer a el!
Se acaba, se acaba tu orden conceptual… Sistema demoliberal material egoísta mortal antinatural moderno… Se acaba…el sometimiento espiritual.
Ya no sirve, no es bueno, no vale. No interesa, no progresa, no agrada. Para que seguir el juego, si el juego te esta matando. Para que una vida calma, si ella involucra ser un esclavo virtual.
Ya sabes donde meterte tus pseudo libertades, no las quiero, ¡QUIERO VERDAD! No me interesan tus vidas vacías. Yo solo tengo mi Voluntad. No quiero tu sistema, ni tus prebendas. No quiero nada de tu mundo, nada nada. Ni de regalo.
Así cabalgo mi tigre, aplastando tus conceptos. Modernos, sin deidad, vaciados de animidad. Así recupero, como el sol cada mañana, mi voluntad. Que mi brazo se alza, si se alza. Saludando a lo alto, anuncio tormentas, relámpagos, sacrificio, dolor, el fin de tu mundo, de este mundo. Y un nuevo amanecer.
Escuche muchas mentiras. Me las quisieron enseñar. Las creí algún tiempo. Luego tuve que buscar verdad.
Busco entonces porque mi alma aspira, Aspira a encontrar verdad.
Quiero mis ojos bien abiertos, Al mundo, el pasado, a la realidad. Basta de falsedades. Basta de tolerar. Me libero. Grito verdades. Grito que no da más. Despierto, sueño del sueño. Cansado, en la maldad, de la pesadilla, De lo que te obligan, de lo consciente, De la pasividad, pura y vacua pasividad. De dar por cierto por comodidad lo que no es. Solo por ser lo que todos son, o no. Solo por errar, solo por buscar.
No se. No quiero convencer a nadie. Pues es así. Solo invito, a todos los que sienten, A todos los que piensan y buscan. Que busquen, que descubran, que reflexionen sobre Dios, los Dioses, uno y el alma, sobre la vida y la muerte, sobre todo y nada. Los invito, a hacer lo que hago yo. A romper con todo, lo que no es. A ser plenamente, en virtud de ser. A ser uno mismo, por si mismo, para si. Y así Encontrar Verdad.
Poesia leida al aire el sabado 7 de marzo en la Radio la Trashnoche www.latrashnoche.com Dedicada a los amigos de Maquinaria y su movida musical y cultural. www.maquinarianet.com
Maquina, maquina. Rueda, rueda. Ruido, ruido. Violencia, violencia. Industria de metales que chocan.
Engranajes se mueven y se contraponen. Producen embates con los aceites y sonidos inclementes. Maquinas violentas y rampantes. Por el hombre creadas. Se mueven autónomas en movimiento. Fuerzas imparables sin razonamiento. Maquinas creadas para crear. Suplantan el músculo carne del ser viviente. Armas creadas para matar y destruir. Instrumento de bien o mal de acuerdo al momento.
Rulemanes como ejércitos. Tuercas incrustadas. No se ve sangre ni carne. Metal de maquina. Es de eso que no conoce ni razón ni desorden. Funciona para lo que fue creado. No decide. Sin alma, ni espíritu. Sistemático, sistema de sistematización.
Orden de gritos metálicos. Insinúan que el hierro perdura. Corazón de alambres. Cables de bronce como neuronas. Huesos como vigas. Formas del cuerpo, solidificado. Soldando las partes de nuestros órganos con fuego candente. Lo creado se vuelve parte de la creación. La sangre se vuelve el gasoil que los hace vivir. La electricidad se mueve por las venas. Conectamos el dinamo, empezamos de nuevo.
Se mueven las maquinas, quizás pronto piensan. Golem de hierro y bronce. Violencia en aluminio y estaño. Revuelta de tornillos y clavos. Así en movimiento. Cual ejército caótico, avanzan las maquinas y maquinarias por el hombre creadas.